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lunes, 19 de mayo de 2014

Pasos a seguir

¡Qué días estos!, algunas cosas personales no han salido nada bien, aunque creo que veré el propósito en todo lo que me ha sucedido. Por lo pronto me detengo un momento a pensar en que va a ser de mi futuro como escritor y veo puntos claros, incluso las mismas dudas son claras.
-Se han vendido unos cuántos ejemplares de 20.000 Palabras, aunque todavía faltan varios para agotar la primera edición. Creo que ha sido un éxito por la manera en que encaré la distribución y la venta.
-La mayoría de los que han leí mi primer libro se han mostrado encantados, algunos me dijeron simplemente que está bueno y otros no me han dicho nada aún, supongo que habrá más de uno también que puede no haberle gustado.
-Conozco mis limitaciones, pero también el hecho de conocerlas hace que busque superarme cada día. En ese camino creo estar hoy. Veo que cada cuento nuevo que escribo es superior al anterior y eso me da fuerzas para continuar.
-Nunca realicé la presentación de 20.000...por lo menos en una sola noche exclusiva para mi libro. Creo que terminará siendo una falta en mi cuenta. ¿Por qué no lo hice? Por todas mis dudas que me carcomen (y no son pocas). Aunque suelo volver a pensarlo y todavía estoy a tiempo, hace apenas 6 meses que publiqué.
-Todavía sigo en deuda con algunas personas.
-Aún no siento el eco que soñé para mi primer libro.
-Necesito terminar de ubicar cuanto antes todos los ejemplares de la primera edición, por un montón de cuestiones: económicas, personales, dedicarme al nuevo libro, por objetivos, porque todavía hay muchos que dijeron que lo querían y aún no se lo llevan.
-Estoy teniendo largos días de sequía para escribir y tiene que ver con todo lo que he comentado. Hay veces que tengo una historia en la cabeza y no puedo ni siquiera plasmar una frase por escrito. Me encuentro en grandes dilemas con mi yo escritor.
-Y aún así estoy armando mi segundo libro.

Publico estos pensamientos sin revisar ni corregir, porque sino, una vez más eliminaré todo.

martes, 13 de mayo de 2014

Mensajes codificados


Vuelve a repetirse, en el mismo campo donde lo imposible se hace posible. Por ahí una tercera vez me esté indicando algo, o tal vez es sólo mi subconsciente manifestando alguna inquietud que aquel que se hace llamar yo no reconoce. Porque esa es la realidad, que en ella misma yo nunca lo pensé ni formó jamás parte de mis anhelos. Pero verlo nuevamente y conversar con él, ese Nobel colombiano, esta vez se presentó ya como muy anciano y me mencionó un nombre de una mujer que ahora no puedo recordar. Y lo ví en un edificio como si fuera un hogar para gente mayor, esperando un fax dijo, tal vez de esa mujer de la que me habló.
Y en el lugar de la noche veo un estante, allí un libro desconocido que me llama, camino esperando para tomarlo creyendo que me va a gustar, pero inmediatamente observo el título: “Fuenteovejuna”, ese ejemplar termina en mis manos. Al regresar de la noche, con el día y la vida real por delante, me pregunto por qué ese libro, sí jamás había escuchado de él, ni siquiera sabía que era un libro. Tuve que buscar en Google para enterarme que se trataba de una obra de teatro escrita por Lope de Vega.
Podría decir que todo viene de tantas inquietudes acumuladas, de propia presión puesta por ponerme una vara demasiado alta, pero factible. No lo sé, tendré que decodificar los mensajes si es que los hay en todo esto.

miércoles, 30 de abril de 2014

Carta a los chicos de la Fundación PESCAR


A los queridos chicos de PESCAR:

Sueña grandes sueños

Cuando yo era un adolescente, cayó en mis manos un pequeño libro llamado "Sueña grandes sueños", en el mismo recuerdo que el autor del libro contaba que el presidente de Coca Cola en los primeros años de la empresa declaró lo siguiente:

“Haremos que todo el mundo pueda conseguir una botella de Coca-Cola a precio ínfimo, sin importar dónde esté o cuál sea el costo real”.

¡Eso si que era soñar en grande!. Posteriormente, el autor continuaría el libro preguntando cuál era tu propia visión y te desafiaba a sobrepasar los límites de los sueños hasta llegar a lo más alto que puedas imaginar. Aquel sencillo libro marcó mucho mi vida.

Hace unos cinco años, cuando yo todavía no había llegado a los cuarenta de edad, se despertó en mí el deseo de iniciar una carrera universitaria, algo que postergué en su momento por haberme casado muy joven y haber sido pronto padre de cuatro maravillosos hijos. Pues bien, para el año 2008 mis hijos ya se habían convertido en adolescentes y no requerían de tanta dedicación de mi parte, entonces pude usar un poco más del tiempo para mi mismo. Con el apoyo incondicional de mi esposa y el de mis hijos, me anoté en la universidad para comenzar a cursar la licenciatura en Dirección de Negocios. Hoy estoy a muy pocas materias de recibirme, pero debo decir que mi ambición no era obtener un título, sino demostrarme a mi mismo que podía lograrlo. No era fácil después de tanto tiempo de haber dejado el secundario volver a agarrar libros académicos, pero me demostré que, con mucho esfuerzo y dedicación, era posible alcanzar lo que me había propuesto.

En los primeros años de la universidad surgió otro deseo más: escribir ficciones. En el año 2010 abrí un blog y empecé a compartir mis primeros escritos con algunos lectores que se iban acercando a conocerlo, los mismos se hicieron seguidores y en poco tiempo recibí decenas de miles de visitas de todo el mundo, muchos de los visitantes me dejaron sus comentarios alentándome a seguir escribiendo. Por consejo de una profesora de la universidad, envié una de las historias que había escrito a un concurso internacional. El relato se llamaba “Una oportunidad para Johnny”. Para mi sorpresa, fue elegido segundo entre unos 1500 relatos que participaron. Lo tomé como una confirmación de que debía continuar con lo que tanto me gustaba: escribir. Después de un tiempo de continuar con el blog, pensé que algunas de las historias que había escrito tal vez valdrían la pena de ser reunidas en una edición impresa; amigos y familiares me alentaban a hacerlo, pero para un escritor aficionado y desconocido se trata de una empresa muy difícil. La única manera de publicar era autogestionarse, es decir, pagarme yo mismo la publicación. Verdaderamente, yo tenía pocas posibilidades de lograrlo, un sueldo para mantener un hogar muy grande apenas si alcanzaba para cubrir todas las necesidades y venía acumulando muchos problemas económicos. Aún así, no dejaba de soñar con publicar.

Escribí mi frustración en uno de mis blogs, una entrada llamada “Palabras mágicas” en la que contaba de una forma original y divertida, conversaciones de mi vida con distintas personas que yo creía que me podían ayudar a publicar: parientes de buena posición económica, otros con una pequeña fortuna recientemente heredada, amigos empresarios; todos me preguntaban si yo seguía escribiendo y cuando iba a publicar un libro, pero ninguno se ofrecía a financiarme, ninguno decía las palabras mágicas: “yo te voy a ayudar”.
Hasta que un día apareció alguien, un ex compañero de trabajo con el que sólo compartimos 3 meses, pero él venía leyendo mis relatos en los blogs y según me dijo, quedó conmovido por “Palabras mágicas”. Me escribió un mail en el que me decía que no tenía ninguna fortuna heredada ni le sobraba el dinero, pero que quería apoyarme para que yo pueda publicar, porque él creía que lo que yo escribía valía la pena. No pude contener las lágrimas de emoción mientras leía esas palabras.
Pocos días después nos juntamos y él me prestó una cantidad de dinero para que yo pueda financiar una parte de mi libro. Con eso fui a la editorial y dejé el primer pago para empezar a trabajar en la publicación. Ya puedo confirmar que en los primeros días de noviembre “20.000 Palabras”, título de mi primer libro, estará en la calle. Sé que este libro no será uno que entrará en la historia de la literatura argentina, ni mucho menos, pero como digo en el prólogo, me bastará con que pueda ser compañero en alguna fría tarde solitaria frente al fuego del hogar o simplemente matar las horas muertas de algún viaje. Con eso sólo sentiré que el esfuerzo de haberlo publicado habrá valido la pena. Fue un sueño de años que se convirtió en realidad.

Y este, chicos, es el punto central de lo que les quiero decir, sueñen grandes sueños, aunque parezca que sean imposibles de lograr, anímense a soñar, crean que van a lograr todo lo que se propongan. Sueñen con casarse, tener hijos, comprar una casa y ser felices. Sueñen con completar los estudios, ser profesionales, tener un gran trabajo, o dedicarse a la actividad que amen, sea la música, las artes,  los deportes o lo que sea que más disfruten, pero háganlo con pasión.

Sé que a veces la vida puede tratarnos mal, que el entorno se puede volver áspero en contra nuestro, se los dice alguien que desde muy pequeño tuvo que afrontar el vivir sin un papá, porque en las circunstancias más tristes que se puedan imaginar fue arrancado de mi vida, dejando un vacío que sólo fue llenado años después por Dios y por la llegada de mi esposa y de mis hijos. No dejen que ninguna amargura ni ninguna traba le pongan frenos a sus ambiciones. Todo en la vida puede superarse. En estos días conocí a una persona maravillosa llamada Nick Vujicic, un australiano que nació sin brazos y sin piernas. Aunque siendo niño intentó suicidarse arrojándose a una bañera, no lo hizo porque pensó en el dolor que podía causarle a sus padres. Pero con el tiempo fue descubriendo su propósito en la vida. Hoy es un hombre casado con una hermosa mujer, acaba de ser padre y viaja por todo el mundo inspirando a miles de personas a superarse. Cuando conocí su historia me dí cuenta que yo mismo tendría que avergonzarme antes de decir no puedo hacer algo.

Prácticamente desde que PESCAR inició sus actividades en Palmero que tengo la suerte de ser padrino. Muchos chicos inolvidables han estado conmigo y he tenido el placer y el honor de poder ayudarlos a adquirir algo de conocimiento, con algunos tengo la alegría de seguir en contacto. Me he dado cuenta de que ustedes son chicos únicos y especiales, porque he visto como se esfuerzan, las ganas que ponen en venir a aprender después del colegio, cuando otros preferirían tal vez estar mirando la tele o enchufado en la compu. La sencillez y la calidad de personas que son, los destacan por sobre el resto. Estoy convencido de que  tienen todo el potencial para lograr lo que se propongan.

Queridos chicos, el camino se abre ante ustedes, me recuerdan a cuando yo era adolescente y aquel libro que mencioné al principio cayó en mis manos y me marcó para siempre. Está en cada uno poner metas grandes o pequeñas. Que las suyas sean grandes, tan grandes como el sueño más maravilloso que puedan soñar. Imagínenlo ahora mismo. Con fe y esfuerzo les aseguro que podrán lograrlo.


Sinceramente,
Guille Silva
Octubre 2013


lunes, 21 de abril de 2014

Abril

Recibí la noticia por la radio, estando yo en mi auto estacionado en una calle de mi ciudad. No le había prestado mucha atención a la radio hasta ese momento, es que me encontraba muy entretenido leyendo un libro de Kafka mientras esperaba a mi esposa Adriana a que terminara de dar su clase de Pilates para poder llevarla a casa.
  Lo primero que me sobrevino fue una rara sensación, no podría decir tristeza al punto de las lágrimas, pero sí fue una sensación de pérdida, la pérdida de alguien que admiré mucho pero sin embargo no llegué a conocer personalmente, sino sólo a través de sus obras.
  Lo segundo que vino a mi mente fue una palabra: Abril. Y es que para mí, Abril simboliza al mes más triste del año. Mucho tiempo atrás, cuando yo apenas tenía siete años, mi mamá me daba entre sus brazos la noticia de que mi papá se había ido al cielo, un 30 de abril. Muchos años después, mi madre, víctima de un cruel cáncer partiría también en abril. Hace no mucho, mi querido suegro se marcharía a la otra vida, justamente en el cuarto mes del año.
  En mi biografía publicada en el libro “20.000 Palabras”, menciono a unos pocos escritores como los que me habían influenciado como escritor, por supuesto entre ellos se encontraba García Márquez, pero también allí hago una mención especial a quien hasta entonces era mi principal referente: Ernesto Sabato, quien vaya casualidad murió un 30 de abril.
  Tal vez por esas razones, cuando el locutor de la radio AM daba la noticia del momento, se conjugaron en mi sentir dos palabras que parecieran han ido de la mano toda mi vida: abril y la muerte.
García Márquez ya no está con nosotros físicamente, pero indudablemente seguirá estando por siempre a través de sus inolvidables escritos, entre los que tengo como favoritos a “El coronel no tiene quien le escriba”, “Crónica de una muerte anunciada” y, por supuesto, la inigualable “100 años de soledad”.
  He aprendido y sigo aprendiendo de lo que ha brotado de su pluma única, pero no tengo mucho para decir sobre ello en este momento, sino quisiera rescatar una enseñanza que recientemente encontré en un reportaje que le hicieron hace algunos años. Un periodista le había comentado que un reconocido crítico literario había hecho una lista con los escritores más importantes de la lengua hispana y no lo había incluido a él, a todas luces, una injusticia tremenda. El periodista quiso saber si eso le había molestado a García Márquez, la respuesta fue “He aprendido mucho de los que me llevan la contra, pero por sobre todo algo muy importante: cualquier crítica desfavorable, cualquier reproche, incluso cualquier insulto, duele mucho, pero al día siguiente duele menos, al otro día menos aún y al siguiente uno ya no se acuerda”.
A los 87 años nos dejó Gabo, pienso que no podría haber sido en otro mes sino en Abril.

jueves, 10 de abril de 2014

Te extrañaba



Te extrañaba Diario de mi primer libro, necesitaba escribir nuevamente aquí.

Nunca en mi vida tuve un diario personal, por lo menos en el sentido que se le daba antes de que aparecieran las computadoras. Recuerdo en mis primeros años de secundaria (¡no hace tanto che!) a un amigo llamado Ricardo Pérez, él me había confesado que llevaba un diario personal y en esa oportunidad me contó que había tenido una novia de la cuál se enamoró mucho, aunque la relación duró poco tiempo. El había registrado en su diario los días que pasó con ella, después de un tiempo me dijo que solía volver a las páginas de ese diario para rememorar los que fueron, según él, los momentos más lindos de su vida. Yo le pedí que me mostrara ese diario pero nunca quiso acceder ya que decía que se trataba de algo privado.

En tiempos actuales la vida se ha transformado en algo que se expone a la luz del día. Hemos pasado de tener diarios privados a diarios públicos con el uso de las redes sociales, estamos permanentemente publicando “nuestros estados”, lo que nos pasa y las cosas que sentimos a cada momento. Sin darme cuenta Diario de mi primer libro se transformó en un diario-personal-público. Aquí he contado cosas muy personales, compartiéndolas con mis amigos y mis lectores. Es verdad que en más de una oportunidad  ha sido una válvula de descarga y también un cable a tierra.

Hoy se cumplen exactamente 159 días desde que “20.000 Palabras” salió de la editorial. Voy a contar algunas cosas que no dije hasta ahora. Aquel 2 de noviembre fui a la Editorial a buscar dos cajas grandes y pesadas con los 200 ejemplares de mi primer puñado de hojas de ilusiones. No dejé ninguno para que me los distribuyeran ellos, me los llevé a casa con la secreta esperanza de que terminaran rápidamente en las manos de mis amigos y conocidos. Pues bien, ni tan tan ni muy muy.

Es difícil el camino de un escritor nuevo que se autogestiona, sin apoyo publicitario y sin dinero para invertir. Poder ubicar los libros en otras manos es un trabajo lento, difícil y paciente. Me he encontrado con un montón de cosas que no esperaba en estos días. Las reacciones han sido de lo más dispares. Haciendo un inventario rápido podría decir qué: gente que apenas me conocía me solicitó una cantidad importante de libros para regalarlos entre sus amigos, otros lo estaban esperando como si se tratara de un nuevo libro de Harry Potter, hubo personas que a pesar de sus escasos recursos hicieron un esfuerzo increíble para poder comprarme un ejemplar, familiares que apoyaron mi esfuerzo ofreciendo y poniendo mi libro en manos de otros desconocidos, nuevos amigos de lugares distantes del mundo pagaron costos altos de envío con tal de darme un espaldarazo, también se manifestaron públicamente recomendando el libro. He recibido llamados y mensajes de personas ignotas diciéndome que a partir de ahora se habían convertido en mis admiradores y seguidores. ¡Cómo no agradecer todo eso!

Por supuesto, también hubo algunas cosas negativas, aunque en mucha menor medida. Algunos que se comprometieron al principio y después desaparecieron como si un tornado los hubiese tomado. Personas cercanas que han mantenido un silencio indiferente que ha sido hiriente para mi. Soy muy autocrítico, lo que hace que la mayoría de las veces piense en que pude haber ofendido a alguien, en que tal vez yo mismo no esté a la altura de lo que esperan de mi, o quizás me interpreten mal. También es verdad que suelo pensar, creyendo en similitudes, en aquella historia de José y su túnica de colores. Admito con franqueza: suelo andar con el corazón triste por estas situaciones.
Pero hay algo importante, desde el primer día me prometí a mi mismo que no guardaría enojo ni rencor con absolutamente nadie, aunque me critiquen o me ignoren. Recuerdo que me dije: cero enojos. Por lo que desde que he iniciado el camino me siento libre de rencores, sólo pienso en las cosas buenas que han pasado hasta ahora, que por suerte son muchas y superan infinitamente a aquellas pequeñas negativas.

Cuando me propuse escribir y publicar, imaginé un camino por el cuál iba a transitar, ahora que lo estoy andando me doy cuenta que debo valorar lo que obtengo, que nada es sencillo, que el esfuerzo debe ser aún mayor que el más grande, que los amigos pueden un día estar y al otro desaparecer, que otros pueden llegar en forma inesperada y quedarse siempre a tu lado. Han pasado un puñado de días, algunas cosas salieron muy bien y otras que pensé que había a alcanzar no llegaron aún, de todas maneras a tener paciencia y seguir trabajando.

Te extraña querido diario, a ti y a los amigos que me diste.

lunes, 4 de noviembre de 2013

A manera de agradecimiento



“El sueño no era tener el libro en mis manos, sino en las de ustedes”


Amigos, fue un enorme placer haber compartido este viaje con ustedes, gracias:
Andrés Susic, Mabel Granata, Cecy Martínez, Néstor Ferrazzi, Elvi Correa Mondragón, FG lanicole kitman, Judith Alvarez, Daniela Graff, Cecilia de Molina Ortiz, Emily Bashbush, Mayra García, Eliazahar Fernández, Emma Karina González, Norma Ruiz, Marylin LaGata, María Fernanda Lobato Lemos, Karina Resok Romero, Sor.Cecilia Masachs, Luna, Patricia Beatriz Bustos, María del Socorro Duarte, Guillermina Watson, Yannet Silveira, Fantasía y Realidad, Isabel Sarmiento, Angela Viviana Márquez Lizcano, Esmeralda D.H, Jessica Marrero, Noemí Tellez, Leire S., Luna del Sur, Fus Fus, Julio Jagdo, Mikel Beltrán, Inguma Alba, Mónica Responde, Carmen Fábrega Arumi, Miguel García, Gustavo Figueroa Velásquez, Andrés López Rojo, Amelia R, Joan Castillo, Yomarie Reyes Cay, Mayela López, Marian Quesada, Sandra Beatriz Fernández García, Julio Ruiz, Ruth Hernández, Myriam Jara, Silvia Mirabile, Pablo Rioja Barrocal, Leisa SJ, Blanca Silva López, Belkys Pulido, Rafael Peral, Raimon Smith, Diego Abelenda, Omar enletrasarte, Jinquer Chulivert, Ana C, Marta Coloma, Emiah Lebaragla, Ginebra Peñalver, Claudia Chirino, Yvonne La Novia, Antonio Vallejo, Manuel Vega Gamiz, Carrussel de ofertas, Tracy, Idolidia Glez, Jorge Loarte, Begoña, Jaal, Embrujo. Eva B Sanz, Ame, Ly Rubio, Oriana Lady Strange, Eva Margarita Escobar Sierra, Sildelsur, Amante de la lectura, Nueva sensación, Lapislázuli, Alegría, Asun, Vanessa Fuentes, Poppy Wes, Sonia Solange da Silveira, Francisco José Lazo Melhado, Daniel Pérez Maldonado, Alborada, Evanir, Karla M.R., María Eugenia Rojas Alegría, Jose Luis Peg, Nuria Miademia, Alma Mateos Taborda, M., Manuel, Bichita23, Chesana, Alicia María Abatilli, José Antonio del Pozo, Ozna-Ozna, Innombrable, -Vaiolet, Álvaro, Rayén, Cristofer Valenzuela, Michel Martínez Deb, penyabogarde, romi, Patricia, Sr. Asdrubal, India, MJ, Jocelin Lennon, Star Fire, Denise Malafaia Cerqueira, Lisebe, MA, Elsa Domini, Simone Prado, Papámba, Sandra, Towanda, Alma Esther, D.C.López, Ricardo Miñana, María, Bego, tita, Marian Gardi, Juan Ojeda, Arcoiris, Urko Blanco, Taliá, Recomenzar, Rombo, macarenistica, Matías, Lola, Nayezzz, Sam., Doña Bostezos, pocofre, La abuela frescotona, Torcuato, aikatherine, Xaquelina, Luz, Sussy, Mike, Vinicius.C, Patricia Cortez Nava, Cinzia Procopio, yayitake, Marta, Rosg., Priscilla, Eduardo Enjuto, José Ramón Santana Vasquez, Danna, Metamorfosis, Eva, Nikita Nikone, Kata, Rebecca, Sammy Grey, Daniela.


viernes, 1 de noviembre de 2013

Última estación



Viernes, 1 de noviembre de 2013

La pequeña ventana del tren se encuentra empañada, con la manga de mi camisa trato de limpiarla un poco para poder aclarar el paisaje exterior. Alcanzo a ver el letrero de la estación que me indica la llegada a mi primer destino. Está lloviendo a cántaros. Muchas veces la naturaleza suele enviarnos señales, o por lo menos creemos que nos las envía, lo cierto es que está en nosotros interpretarlas en forma positiva o negativa. Para mí es una lluvia bendita, porque hoy comienza a caminar por las calles mi primer libro llamado “20.000 Palabras”, la última estación de este diario. El primer viaje ha llegado a su fin, pero nada termina aquí, sino que me bajo del tren de estas páginas para subirme a la nueva aventura de mi vida como escritor.

¡Cuántas cosas para decir en un día como hoy!

Hace apenas algunas horas avisé que mi libro estaba disponible, inmediatamente comenzaron a llegarme pedidos. Estoy siendo sorprendido por el cariño y el apoyo. Un ejemplo: alguien que no esperaba me dijo que quería 15 libros, uno para él y el resto para regalar a sus amigos. Sorprendente. Los ejemplares empezarán a viajar por todo el país y algunas naciones de este pequeño mundo.

Si esto sigue como parece, la primera edición se agotará pronto, incluso antes de que pueda hacer la presentación oficial del libro. ¡Espero que sea así! quisiera tener la segunda edición con una gran cantidad de ejemplares para la noche en que lo presente y poder distribuirlo en la mayor cantidad posible de librerías. Creo que los que me venían leyendo estaban al tanto que la primera edición era de apenas 200 ejemplares, autogestionados, por lo que casi no hay margen para distribuir, regalar o promocionar. Será necesario una pronta segunda edición para todo esto último.

Otra cosa que quiero decir: sé que cualquier escritor que publique algo, por el medio que sea, quedará automáticamente expuesto a la crítica. En general, la mayoría de los lectores toman una obra y simplemente se dedican a disfrutar de las cosas que el autor propone, o en el peor de los casos abandona la lectura si no lo atrapa.. Pero he notado que, lamentablemente, es distinto el caso de los escritores que leen la obra de otros colegas. La mayoría de los que hacen de la escritura un oficio, suelen estar dominados por un gran ego, dan la sensación de que necesitan sentirse superiores a sus pares y piensan que una de las formas de lograrlo es intentar defenestrar la obra de otros escritores. Los móviles son variados: envidia, maldad, afán de notoriedad, espíritu destructivo.  
Pero afortunadamente no todos son así, existe también otra clase de escritores-lectores: los humildes, aquellos que cuando tienen que hacer una crítica o una observación a su par la hacen en privado, no en público a fin de no exponer supuestos errores. Y he descubierto que cuanto mejores son escribiendo, mayor suele ser su humildad. Se critican a sí mismos antes de señalar defectos ajenos, con tal de no herir a alguien. Son verdaderas personas de Grandeza.
En definitiva, la verdad no la tienen los críticos-escritores-frustrados, sino el público que lee y yo espero encontrar al mío, que hoy ya se cuenta en gran cantidad y me ilusiono con que crezca rápidamente. Ahora les entrego este sencillo libro de cuentos, con defectos y con tal vez alguna virtud, oro para que sea del agrado de quien lo tenga en sus manos. En no mucho tiempo volveré con una historia grande y más ambiciosa.

Son 23 cuentos, de los que espero todos me pregunten cosas. ¿Cómo se me ocurrió cada uno? ¿Por qué esto?¿Por qué lo otro? ¿De dónde sale ese personaje? ¿Quién te lo inspiró? Ojalá lluevan las preguntas así como cae la lluvia hoy en Buenos Aires, ojalá lluevan lectores y entrevistas también. Ojalá funcione aquella vieja fórmula de difusión natural conocida como de boca en boca. Ojalá alguien quiera ilustrar alguno de mis cuentos. Ojalá, ojalá, la hoja, hojalata, ojota, ojo el parche, ojos negros.

En los próximos días tendré que moverme mucho, cuando empiezas un camino no debes detenerte hasta llegar al objetivo. Por lo pronto, agradezco infinitamente a todos los que me han acompañado en este diario. Me pongo a pensar en las vivencias que dejé aquí, mi búsqueda de Holly, las palabras mágicas, mi peor enemigo, las interminables crisis, el encuentro con las almas, los premios y los planes cambiados. Tantas cosas en tres años, simplemente un pedazo de mi vida.

Estoy mirando el mapa con las próximas estaciones en las que quiero hacer escala: DIFUSIÓN, MUCHOS NUEVOS AMIGOS, VOCACIÓN, NOVELA, COMPRENSIÓN, CIUDADES, VIAJES, LETRAS, PALABRAS…LIBROS.

Espero que el boleto me alcance para pasar por cada una de ellas.